Especialmente en el mundo andino, la religiosidad precolombina perdura hasta hoy en ritos ancestrales que vinculan al hombre con la naturaleza, y en los que la Tierra cobra gran importancia simbólica.
La Pachamama o Madre Tierra, diosa de la fertilidad, vive en el Urkhupacha o mundo interior, cuyos frutos ofrece a los hombres para su alimentación.
Por eso, dentro de la lógica de reciprocidad andina, en el mes de agosto los comuneros le retribuyen pagos (también llamados pagapus o despachos). La ofrenda contiene hojas de coca, plata no trabajada, chicha, vino y ciertas semillas de la selva con poderes simbólicos y mágicos llamadas huayruros.
Este mismo pago se le rinde a los Apus, espíritus de los antepasados que viven dentro de los cerros. La coca, planta sagrada que sirve como mediadora entre el mundo de adentro (el de los Apus y la Pachamama) y el mundo de afuera (el de los hombres), se encuentra presente en innumerables celebraciones religiosas mestizas de los pueblos del interior e incluso de los centros urbanos. Esparcidas sobre una manta en el suelo, las hojas de coca también son “leídas” para predecir el futuro.
EL PODER DE LA VISUALIZACIÓN
Visualizar es imaginar, imaginar es ver. Constantemente utilizamos esta capacidad aunque no somos conscientes de ello. Debido a conceptos equivocados de la vida que son negativos, este poder nos has hecho proyectar y crear una vida llena de dificultades. Podemos reaprender y desarrollar la imaginación para ser felices y crear todo lo que verdaderamente deseamos, basta con poner una imagen clara de algo que queramos que se manifieste y tratar de centrarnos en esa idea o imagen de forma constante, vertiendo en ella todas nuestras buenas emociones, haciéndolo hasta que se convierta en algo real.
Este poder podemos usarlo en todo lo que queramos, por ejemplo para cambiar de trabajo, de casa, para iniciar una nueva relación, para alcanzar la paz interior, para curarnos, etc..
Basta con relajarse profundamente, y hacerlo dos o tres veces al día.
Para comenzar puedes utilizar frases afirmativas y positivas, por ejemplo:
SOY FELIZ, ESTOY EN PROFUNDA PAZ, ESTOY SANO, AMO AMAR Y SER AMADO, DOY GRACIAS POR SER TAN AFORTUNADO, SOY RICO Y FELIZ
A parte imagínate en esa situación, como te sientes, qué personas te rodean, como estáis vestidos, la decoración, si es de día o de noche, etc. La visualización hace magia, ¡pruébala!.